Federación Internacional de Diabetes (FID) está profundamente preocupada por la situación a la que se enfrentan las personas que viven con diabetes en la Franja de Gaza y por los riesgos que corren los profesionales sanitarios que les atienden.
En las últimas semanas, Gaza se ha visto sumida en una crisis humanitaria derivada de la reciente escalada de violencia en la región tras el ataque a Israel del 7 de octubre. En una declaración conjunta del PNUD, el UNFPA, UNICEF, el PMA y la OMS se calcula que más de 1,6 millones de personas necesitan ayuda humanitaria urgente. El conflicto actual ha causado destrucción y desplazamientos generalizados, agravando un sistema sanitario ya de por sí frágil.
Los hospitales y las clínicas han sufrido daños o están desbordados por la afluencia de personas que necesitan tratamiento. Esto está dificultando cada vez más que las personas con diabetes y otras enfermedades no transmisibles (ENT) reciban la atención esencial que necesitan. La situación se ve agravada por la creciente escasez de suministros médicos, como insulina y equipos de análisis.
Tras el acuerdo alcanzado por Israel y Egipto el 18 de octubre para permitir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza, Direct Relief, miembro de la FID, está trabajando para reanudar los envíos de ayuda médica en coordinación con organismos mundiales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Direct Relief sigue apoyando a sus antiguos socios regionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania, Jordania y Líbano.
Las FID hacen un llamamiento a todas las partes para que den prioridad a la salvaguarda de la salud pública, garanticen la seguridad de los profesionales sanitarios y garanticen el acceso sin trabas a la atención de las personas que viven con diabetes en la Franja de Gaza. Debe garantizarse el paso seguro de medicamentos esenciales y suministros médicos, así como el acceso sin restricciones a las organizaciones humanitarias y a los profesionales sanitarios para aliviar el sufrimiento humano causado por la intensificación de las hostilidades.