En las personas con diabetes, el hígado ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre, pero también es vulnerable a sufrir daños. Normalmente, la insulina indica a las células del hígado que almacenen o liberen glucosa según sea necesario. Sin embargo, unos niveles crónicamente elevados de glucosa en sangre pueden dañar el hígado, provocando un exceso de grasa, inflamación o cicatrices. Como consecuencia, el hígado se vuelve menos sensible, lo que contribuye a la resistencia a la insulina.

Con el tiempo, esta relación bidireccional puede elevar los niveles de glucosa en sangre y provocar una enfermedad hepática esteatótica asociada a una disfunción metabólica progresiva (MASLD).

La MASLD es una enfermedad causada por la acumulación de un exceso de grasa en el hígado en personas con factores de riesgo metabólicos. Refleja cambios en la forma en que el organismo procesa y almacena la energía, y está estrechamente relacionada con la resistencia a la insulina.

La MASLD se desarrolla de forma gradual y, a menudo, sin síntomas en las primeras etapas. En algunas personas, la acumulación de grasa en el hígado puede provocar inflamación y daño en las células hepáticas, una afección conocida como esteatohepatitis asociada a la disfunción metabólica. Con el tiempo, esto puede derivar en la formación de cicatrices en el hígado y en una disminución de su función.

La MASLD y la diabetes tipo 2 suelen presentarse juntas. Con una detección precoz, una atención adecuada y un apoyo continuo, las personas que padecen MASLD y diabetes pueden reducir el riesgo de sufrir complicaciones y llevar una vida plena.

¿Quiénes corren riesgo de padecer MASLD?

La MASLD puede afectar a personas de todas las edades, aunque se diagnostica con mayor frecuencia en adultos. Entre las personas con mayor riesgo se encuentran aquellas que:

  • Vivir con diabetes tipo 2
  • Tener sobrepeso u obesidad
  • Tener hipertensión
  • Tener niveles de colesterol o triglicéridos fuera de los valores normales
  • Son personas sedentarias
  • Tener antecedentes familiares de trastornos metabólicos

Las personas con diabetes tipo 2 corren un riesgo especialmente elevado, ya que la MASLD afecta hasta al 70 % de quienes padecen esta enfermedad. La MASLD también puede estar presente en personas con niveles normales de enzimas hepáticas, lo que puede retrasar el diagnóstico.

Síntomas comunes de la MASLD

La MASLD suele no presentar síntomas claros, sobre todo en las primeras etapas. Cuando hay síntomas, estos pueden incluir:

  • Cansancio o fatiga persistentes
  • Molestias en la parte superior derecha del abdomen

A medida que la enfermedad avanza, los síntomas pueden hacerse más evidentes e indicar una afectación hepática más avanzada. Sin embargo, muchas personas siguen sin saber que padecen MASLD si no se someten a las pruebas adecuadas.

Causas de la MASLD en personas con diabetes

La disfunción metabólica provoca la MASLD, ya que la resistencia a la insulina reduce la capacidad del organismo para utilizar la insulina de forma eficaz. Esto da lugar a un aumento de los niveles de glucosa en sangre y al almacenamiento de exceso de grasa en el hígado.

Entre las causas que contribuyen a la MASLD se incluyen:

  • Un consumo excesivo de energía y el consumo de alimentos muy procesados y azúcares
  • Bajos niveles de actividad física
  • Predisposición genética
  • Cambios hormonales y metabólicos

En las personas con diabetes tipo 2, ya existe resistencia a la insulina, lo que aumenta la probabilidad de que se acumule grasa en el hígado. Esta interacción puede afectar al control metabólico y a la salud del hígado.

La MASLD es menos frecuente en personas con diabetes tipo 1, pero sigue siendo posible, sobre todo si existen otros factores de riesgo metabólicos.

Diagnóstico de la MASLD

El diagnóstico de la MASLD puede resultar complicado, ya que a menudo se desarrolla sin síntomas. Con frecuencia se detecta durante revisiones médicas rutinarias o al evaluar a las personas con diabetes.

El diagnóstico puede incluir:

  • Análisis de sangre para evaluar las enzimas hepáticas y los marcadores metabólicos
  • Pruebas de diagnóstico por imagen, como una ecografía para detectar grasa en el hígado
  • Procedimientos no invasivos para evaluar la fibrosis hepática o la cicatrización del hígado

Un diagnóstico precoz y preciso es importante para orientar el tratamiento y reducir el riesgo de que la enfermedad avance.

¿Es la MASLD la pieza que falta en el tratamiento de la diabetes tipo 2?

La MASLD y la diabetes tipo 2 suelen pasar desapercibidas. Descubre por qué el cribado precoz y la atención integrada son fundamentales para obtener mejores resultados. El cribado precoz, la atención integrada y la sensibilización son la clave para lograr mejores resultados de salud.

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Tratamiento de la MASLD

No existe un tratamiento específico para la MASLD. El tratamiento se centra en mejorar la salud metabólica general y reducir la grasa hepática. Esto suele lograrse mediante una combinación de cambios en el estilo de vida y medidas clínicas que favorecen la salud a largo plazo.

El tratamiento inicial consiste en adoptar una dieta sana y equilibrada, aumentar la actividad física y tratar de alcanzar un peso corporal saludable. Estos cambios pueden mejorar la sensibilidad a la insulina, favorecer unos mejores niveles de glucosa en sangre y reducir la grasa hepática. Además, el control regular de la glucosa en sangre, la presión arterial y los niveles de lípidos puede reducir el riesgo de complicaciones futuras y favorecer la salud del hígado.

Es posible que sea necesario ajustar el tratamiento con el tiempo, en función de las necesidades individuales y de la evolución de la enfermedad. En las personas con diabetes tipo 2, algunos medicamentos utilizados para controlar la glucosa en sangre también pueden ser beneficiosos para la salud del hígado. La atención debe ser siempre personalizada, con revisiones periódicas y el apoyo de los profesionales sanitarios, a fin de garantizar el enfoque más adecuado y eficaz.

Convivir con la MASLD

Vivir con una enfermedad hepática crónica y diabetes requiere un tratamiento y un apoyo a largo plazo. El objetivo es mantener la salud del hígado y el bienestar general.

Entre los aspectos clave de la atención se incluyen:

  • Control de los niveles de glucosa en sangre y de la salud hepática
  • Llevar una dieta sana y equilibrada
  • Mantener una actividad física regular
  • Siguiendo un plan de tratamiento personalizado
  • Acceder a apoyo emocional y psicológico cuando sea necesario

Las necesidades asistenciales pueden cambiar con el tiempo. Con el apoyo adecuado, las personas que padecen MASLD y diabetes pueden participar activamente en su cuidado y mantener una buena calidad de vida.

Cuándo consultar a un profesional sanitario

Es importante que consulte con un profesional sanitario si:

  • Vives con diabetes y aún no te has hecho un chequeo del hígado
  • ¿Tiene factores de riesgo como sobrepeso, hipertensión arterial o niveles anormales de colesterol?
  • Sufre fatiga constante o molestias abdominales
  • Tienen dificultades para controlar los niveles de glucosa en sangre

Acudir al médico a tiempo puede facilitar un diagnóstico precoz y un tratamiento personalizado.