Se calcula que el conflicto en Sudán, que estalló el 15 de abril entre fuerzas paramilitares y el ejército del país, ha desplazado a 2,5 millones de personas dentro y fuera de Sudán y ha dejado a 24,7 millones -más de la mitad de la población- necesitadas de ayuda humanitaria.
La Organización Mundial de la Salud ha informado de que aproximadamente el 60% de los centros sanitarios ya no funcionan debido al agotamiento de los suministros y a la escasez de personal médico. Los problemas logísticos han dificultado el transporte de suministros al país y el saqueo de las oficinas de las agencias humanitarias agrava aún más las dificultades para prestar una asistencia integral.
Esto ha creado una situación alarmante para los diabéticos de Sudán y los desplazados a los países vecinos. Los medicamentos esenciales, como la insulina, los dispositivos de administración de insulina, los equipos de control de la glucosa en sangre y los comprimidos orales para la diabetes, escasean o son inasequibles, lo que pone en peligro la vida de los diabéticos.
Las cifras de la 10ª edición del FID Atlas de la Diabetes estiman que 3,5 millones de personas viven con diabetes en Sudán. Sin una intervención y un apoyo oportunos, las consecuencias pueden ser graves, con complicaciones serias e incluso la pérdida de la vida.
FID se ha unido a Direct Relief y a sus socios locales para proporcionar ayuda humanitaria a las personas que viven con diabetes en Sudán y a los refugiados sudaneses en los países vecinos. Esta colaboración aborda la necesidad urgente de medicamentos y suministros esenciales para la diabetes, garantizando que las personas afectadas puedan seguir controlando su enfermedad a pesar de las difíciles circunstancias.
FID y Direct Relief invitan a la comunidad mundial de diabéticos a apoyar la respuesta de emergencia mediante una donación económica, cuya recaudación se destinará íntegramente a ayudar a los sudaneses que viven con diabetes.
Crédito de la imagen: Direct Relief