Al margen de la 78ª Asamblea Mundial de la Salud, líderes sanitarios mundiales, innovadores de la salud digital y representantes de países se reunieron ayer en Ginebra para transmitir el mensaje: la transformación digital de la salud debe ocupar un lugar central en la respuesta a las enfermedades no transmisibles (ENT).
Durante el acto conjunto de la Federación Internacional de Diabetes FID y la World Diabetes Foundation (WDF), celebrado en vísperas de la 4ª Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las ENT, los ponentes subrayaron el potencial de las estrategias digitales unificadas y las inversiones a gran escala para remodelar los sistemas sanitarios que pueden hacer frente a la carga de las ENT, especialmente en los países de ingresos bajos y medios. El 73% de las muertes relacionadas con las ENT se producen en estas regiones, por lo que urge actuar.
Los moderadores, el Profesor Peter Schwarz, Presidente FID , y el Sr. Bent Lautrup-Nielsen, Jefe de Promoción Mundial de la FDM, iniciaron la sesión destacando la cláusula 39 de la próxima declaración de las Naciones Unidas como una oportunidad clave para incorporar las tecnologías digitales y asistidas a la respuesta mundial contra las ENT. También hicieron hincapié en la necesidad de que la transformación digital ocupe un lugar central en los esfuerzos de prevención y atención en todo el mundo.
La conversación posterior osciló entre los marcos de alto nivel y las realidades de la puesta en práctica sobre el terreno de las herramientas de salud digital. El Dr. Farshad Farzadfar, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), expuso el planteamiento de la OMS en materia de seguimiento digital en el contexto de las ENT. El Dr. Farzadfar presentó la estrategia de seguimiento en los centros de salud y los esfuerzos de la organización para establecer marcos mundiales de seguimiento de la prevención y el tratamiento de la diabetes. También subrayó la importancia de disponer de datos fiables y normalizados como base de las respuestas nacionales e internacionales, argumentando que sigue siendo difícil medir o mantener los avances en los objetivos de las ENT sin un seguimiento coherente.
"No hablamos sólo de tecnología; hablamos de equidad sanitaria, de acceso y, en última instancia, de salvar vidas". Profesor Peter Schwarz
El Dr. Michael Frost, de la Universidad de Oslo, subrayó la necesidad de desarrollar la capacidad local, argumentando que los sistemas de salud digitales sólo tienen éxito cuando están conformados por las comunidades a las que pretenden servir y anclados en ellas. Sus ideas se basaron en su trabajo sobre DHIS2, una plataforma de código abierto que se ha convertido en vital para la infraestructura de información sanitaria de muchos países.
Los ponentes de los Ministerios de Sanidad aportaron al debate ejemplos reales de programas nacionales. La Dra. Elizabeth Onyango, representante del Ministerio de Sanidad de Kenia, ofreció una visión de la trayectoria digital del país, destacando TIEFA Care -la ambiciosa autopista digital de la salud de Kenia- como motor de una mejor calidad de los datos y una mejor prestación de servicios. Desde Tanzania, el representante del Ministerio de Sanidad, el Dr. Omary Ubuguyu, compartió la notable expansión del proyecto Diabetes Compass, que pasó de solo ocho centros piloto a más de 5000 centros en solo doce meses, lo que ilustra cómo las soluciones digitales específicas pueden crecer rápidamente cuando se dan las condiciones adecuadas.
Sin embargo, la transición no está exenta de obstáculos. Como señaló la Dra. Jackie Maalouf, Vicepresidenta FID y Presidenta de DiaLeb, la alfabetización digital sigue siendo un obstáculo importante, ya que muchos trabajadores sanitarios necesitan formación para utilizar eficazmente las herramientas digitales. El Dr. Onyango se hizo eco de este punto, añadiendo que la transformación real no sólo depende de la infraestructura, sino también de la educación generalizada y la participación de las partes interesadas en todos los niveles de los sistemas de salud.
A pesar de los retos, los ponentes compartieron una visión común para seguir avanzando. Pidieron sistemas digitales interoperables, compromisos de financiación a largo plazo, políticas nacionales más sólidas y una mayor inclusión de las personas con experiencias vividas. Innovaciones como el apoyo clínico basado en la IA y el uso de plataformas cotidianas como WhatsApp para implicar a las personas que viven con ENT se presentaron no como complementos futuristas, sino como herramientas esenciales para construir un panorama sanitario digital más equitativo y centrado en las personas.
Con motivo de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las ENT celebrada en septiembre, el evento de Ginebra ofreció algo más que un simple debate: hizo un llamamiento a la acción. La salud digital podría ser una fuerza transformadora en la lucha mundial contra las ENT si el impulso generado en estas salas se corresponde con un compromiso real. El mensaje fue claro: sin una inversión audaz, coordinada y sostenida en la transformación digital, la respuesta mundial a las ENT seguirá siendo fragmentada e insuficiente.