(Imagen: El Presidente de FID , Prof. Peter Schwarz, y la Vicepresidenta de FID , Dra. Jackie Maalouf, ante el edificio de la ONU en Nueva York)
El 25 de septiembre, los Estados miembros se reunieron en Nueva York para celebrar la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas (HLM) sobre Enfermedades No Transmisibles (ENT), durante la cual se debatió una Declaración Política que contó con el apoyo de la mayoría de los Estados miembros de la ONU. La declaración se adoptó el 15 de diciembre.
La Federación Internacional de Diabetes FID) acoge con satisfacción la convocatoria de esta Reunión de Alto Nivel y la oportunidad que ha brindado durante el último año de reunir a los gobiernos, la sociedad civil y la comunidad mundial de las ENT para mantener debates constructivos sobre la prevención y el control de las ENT.
A pesar de este paso positivo, FID lamenta que el punto 50 de la Declaración Política sobre la diabetes no reconozca las prioridades clave para los millones de personas que viven con esta enfermedad en todo el mundo:
- Omite toda referencia al Pacto Mundial de la OMS sobre la Diabetes o a los objetivos de cobertura de la diabetes aprobados por la Asamblea Mundial de la Salud en 2022, que proporcionan un marco esencial para mejorar la prevención, la atención y el tratamiento.
- Elimina la referencia a la insulina incluida en el borrador cero del documento.
- Pasa por alto los retos específicos a los que se enfrentan las personas con diabetes de tipo 1, que necesitan un suministro diario regular de insulina y son especialmente vulnerables cuando el acceso a la insulina y a las tecnologías de control de la glucosa se ve interrumpido o resulta inasequible.
- Enmarca la atención diabética principalmente como un medio para reducir el riesgo de complicaciones como las enfermedades renales y cardiovasculares, en lugar de como una forma de mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas con esta afección. Este estrecho marco reduce la diabetes a un factor de riesgo de otras ENT, en lugar de reconocerla como un importante reto sanitario por derecho propio.
Además, la Declaración Política desaprovecha una oportunidad vital para reafirmar la importancia de implicar de forma significativa a las personas que viven con ENT en el desarrollo y la aplicación de las políticas que afectan a sus vidas. Garantizar que las voces de los más afectados sean escuchadas es esencial para dar respuestas equitativas y eficaces a las ENT.
De cara al futuro, FID sigue siendo optimista sobre la agenda mundial de la diabetes. El Pacto Mundial para la Diabetes de la OMS y los objetivos de cobertura de la diabetes proporcionan una base sólida para la acción. Ahora es crucial que los Estados Miembros traduzcan estos compromisos en medidas nacionales tangibles que amplíen el acceso a insulina asequible, tecnologías esenciales y atención integral. De este modo, los gobiernos pueden marcar una diferencia duradera en la vida de las personas que viven con diabetes y otras ENT en todo el mundo, garantizando que nadie se quede atrás.