Vivir con un tipo de diabetes y descubrir años más tarde que se padece otro puede suponer un gran impacto emocional. En un primer momento, los profesionales sanitarios diagnosticaron a Phyllisa Deroze diabetes tipo 2 en 2011, para posteriormente diagnosticarle LADA. Lee su historia completa en Diabetes Voice y descubre por qué es fundamental reconocer las formas menos comunes de diabetes para recibir una atención oportuna y precisa.
La diabetes autoinmune latente en adultos (LADA) es una forma de diabetes autoinmune que se desarrolla en la edad adulta y evoluciona más lentamente que la diabetes tipo 1. Comparte características tanto con la diabetes tipo 1 como con la tipo 2, y a veces se la denomina «diabetes tipo 1,5».
En la LADA, el sistema inmunitario ataca por error a las células beta del páncreas que producen insulina, lo que provoca una disminución gradual de la producción de insulina. A muchas personas se les diagnostica inicialmente diabetes de tipo 2, ya que los síntomas suelen aparecer de forma gradual y el organismo puede seguir produciendo algo de insulina en las primeras fases.
Aunque la LADA comparte características tanto con la diabetes tipo 1 como con la tipo 2, requiere un enfoque específico para su diagnóstico y tratamiento. Con el tiempo, la mayoría de las personas que padecen LADA necesitarán tratamiento con insulina.
Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado pueden ayudar a mejorar el control de la glucemia y a reducir el riesgo de complicaciones.
¿Qué diferencia a LADA?
La LADA presenta características que la diferencian tanto de la diabetes tipo 1 como de la diabetes tipo 2.
A diferencia de la diabetes tipo 2, la LADA se desarrolla principalmente porque el sistema inmunitario ataca a las células beta productoras de insulina, y no a causa de la resistencia a la insulina ni de factores relacionados con el estilo de vida. A diferencia de la diabetes tipo 1, suele desarrollarse de forma gradual a lo largo de meses o años, y no de forma repentina.
LADA, diabetes tipo 1 y tipo 2: diferencias clave
| LADA | Diabetes tipo 1 | Diabetes de tipo 2 | |
| Edad de inicio | Normalmente más de 30 | A cualquier edad, aunque suele darse en niños y adultos jóvenes | Normalmente más de 40 (pero puede ocurrir antes) |
| Causa | Autoinmune | Autoinmune | Resistencia a la insulina |
| Inicio | Lento | Repentino | Gradual |
| Autoanticuerpos presentes | Sí | Sí | No |
| Insulina necesaria | A menudo, en cuestión de meses o años. | Inmediatamente | A veces |
Por qué la LADA suele diagnosticarse erróneamente
La LADA suele pasar desapercibida y diagnosticarse erróneamente, ya que en sus primeras fases puede parecerse a la diabetes de tipo 2.
Un diagnóstico incorrecto puede retrasar el tratamiento adecuado y provocar dificultades a la hora de controlar los niveles de glucosa en sangre a largo plazo.
La detección precoz de la LADA es importante porque:
- Las necesidades terapéuticas pueden diferir de las de la diabetes tipo 2
- Es posible que sea necesario iniciar el tratamiento con insulina antes que en la diabetes tipo 2
- Los niveles de glucosa en sangre pueden resultar difíciles de controlar solo con medicamentos orales
- Una atención adecuada puede ayudar a proteger la función pancreática restante
- La atención temprana puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones
Una mayor concienciación sobre la LADA puede contribuir a un diagnóstico más precoz y mejorar el acceso a una atención adecuada.
¿Quiénes tienen más probabilidades de desarrollar LADA?
La LADA suele aparecer en adultos de 30 años o más. Hay ciertos factores que pueden aumentar la probabilidad de padecer esta enfermedad o que indican que una persona a la que se le haya diagnosticado diabetes tipo 2 debería someterse a pruebas para detectarla:
- Antecedentes personales o familiares de enfermedades autoinmunes
- Presencia de otras enfermedades autoinmunes, como la enfermedad tiroidea o la enfermedad celíaca
- Diagnóstico de diabetes tipo 2 en adultos jóvenes, especialmente menores de 50 años
- Peso corporal normal o inferior al esperado en el momento del diagnóstico de la diabetes tipo 2
- Evolución inesperada tras el diagnóstico de diabetes tipo 2
- Dificultad para controlar los niveles de glucosa en sangre con medicamentos orales a largo plazo
Las personas que no responden como se esperaba a los tratamientos habituales para la diabetes tipo 2 pueden necesitar pruebas adicionales para descartar la LADA. Los síntomas o los factores de riesgo por sí solos no bastan para confirmar un diagnóstico de LADA. El diagnóstico suele requerir análisis de sangre para detectar autoanticuerpos relacionados con la diabetes y una evaluación de la producción de insulina, a menudo mediante el péptido C.
Síntomas habituales de la LADA
Los síntomas de la LADA suelen parecerse a los de la diabetes tipo 1, sobre todo al principio. Entre ellos pueden figurar:
- Aumento de la sed
- Micción frecuente
- Cansancio o fatiga
- Visión borrosa
- Pérdida de peso inexplicable
- Aumento del hambre
A medida que disminuye la producción de insulina, los síntomas pueden volverse más evidentes o más difíciles de controlar con el tratamiento habitual.
Diagnóstico de LADA
El diagnóstico de la LADA puede resultar complicado, especialmente en las primeras etapas, cuando puede parecer similar a la diabetes tipo 2. Se utilizan dos pruebas clave:
Pruebas de autoanticuerpos
La mayoría de las personas que padecen LADA dan positivo en al menos un autoanticuerpo relacionado con la diabetes, como los anticuerpos contra la descarboxilasa del ácido glutámico (GAD).
Las pruebas para detectar estos anticuerpos pueden ayudar a diferenciar la LADA de la diabetes tipo 2 y contribuir a un diagnóstico más preciso.
Prueba del péptido C
Las pruebas del péptido C miden la cantidad de insulina que el organismo sigue produciendo.
En las personas con LADA, la producción de insulina suele ser baja o sigue disminuyendo con el tiempo.
Por qué es importante un diagnóstico preciso
Un diagnóstico preciso permite elaborar un plan de tratamiento que se adapte a las necesidades específicas de la persona y al estadio de la enfermedad.
La detección precoz de la LADA puede mejorar el control de la glucemia y los resultados del tratamiento, al facilitar un diagnóstico oportuno, la adopción de decisiones terapéuticas adecuadas y una atención continuada.
Cómo tratar la LADA
Las personas que padecen LADA pueden responder inicialmente a los cambios en el estilo de vida y a los medicamentos orales que se utilizan para tratar la diabetes tipo 2.
Sin embargo, dado que la LADA provoca una pérdida gradual de la producción de insulina, la mayoría de las personas acaban necesitando un tratamiento con insulina.
Iniciar el tratamiento con insulina antes puede ayudar a proteger la función pancreática restante y a mejorar el control de la glucemia.
Vivir con LADA
El tratamiento de la LADA requiere un seguimiento continuo, un tratamiento personalizado y apoyo. Con el paso del tiempo, es posible que haya que modificar el enfoque terapéutico a medida que disminuye la producción de insulina.
Con la atención y el apoyo adecuados, las personas que padecen LADA pueden llevar una vida plena y reducir el riesgo de sufrir complicaciones.
Entre los aspectos importantes del tratamiento de la LADA se incluyen:
- Desarrollar un plan de cuidados individualizado con un equipo sanitario.
- Comprobar regularmente los niveles de glucosa en sangre.
- Recibir asesoramiento nutricional.
- Acceso a apoyo para la salud mental y emocional.
- Mantenerse informado sobre la enfermedad y las opciones de tratamiento.
¿Se puede prevenir la LADA?
Actualmente, no es posible prevenir la LADA.
La investigación sobre esta enfermedad está aumentando, pero aún hay muchos aspectos de la LADA que no se comprenden del todo. Se necesita más investigación para mejorar el diagnóstico, aclarar los enfoques terapéuticos y comprender mejor cómo evoluciona la LADA con el paso del tiempo.
El diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado siguen siendo las estrategias más importantes para mejorar los resultados a largo plazo y reducir las complicaciones.